La puesta de sol vista desde aquí es simplemente impresionante. Las opciones son muy variadas: puedes despertarte con las espectaculares vistas del Parque Nacional Poás y la silueta del volcán Poás, o con tu propio jardín con el bosque nuboso a sólo unos pasos de distancia, o con los pastos ondulados y los colibríes saliendo corriendo por la ventana.